La historia de la ginebra III. 1720-1756 Gin Craze

Contábamos en la entrada anterior la llegada y adopción del gin por los ingleses. En 1721 con la ginebra totalmente integrada en los hábitos de los ingleses y con una producción de 9 millones de litros.

El bajo precio de la ginebra hace que su consumo continúe aumentando entre las clases obreras de las grandes ciudades, fundamentalmente en Londres. Tal es la afición por el dulce destilado (sí, todavía era dulce) que en 1727 el consumo de gin alcanzó unos sorprendentes 20 millones de litros… ¡para una población de 6,5 millones de habitantes! Teniendo en cuenta que la mayor parte de esta producción se consume en Londres y otras grandes ciudades es fácil imaginar la abundancia de tiendas de ginebra: uno de cada cuatro establecimientos de venta en el centro de Londres de la época es una gin shop. Las gin shops son pequeñas tiendas (muchas veces comenzaron como farmacias por las asociaciones medicinales de la ginebra) y en ellas se vende la ginebra para llevar o para tomarla de pié junto al mostrador.

En esta época, alrededor de 1730, los adultos beben una media de media pinta diaria (una pinta son 473 ml) con una graduación aproximada de 80%... y el consumo de los niños no estaban muy alejado. Es fácil imaginar el resultado: las calles llenas de borrachos, hombres que no acudían a su trabajo y familias arruinadas.

Porque los hombres no son los únicos que beben: por primera vez se puede ver a hombres y mujeres bebiendo codo con codo… y desgraciadamente encontramos junto a ellos a sus hijos, también adictos alcohol. Se calcula que en 1736 sólo en Londres mueren 9.000 niños por intoxicación alcohólica.
Representación satírica de una Gin Shop en la época: niños bebiendo ginebra, los clientes dentro del cepo, el de la guadaña vigilando, una calavera en el dibujo del alambique, los barriles de cerveza tiene forma de ataúdes... Comienza la Gin Craze
Las intoxicaciones son tan habituales que las tiendas de ginebra suelen disponer de una habitación en la parte trasera en la que dejan tumbados a los clientes que pierden el conocimiento... sin saber si lo recuperarán o no. 
En esta época se hace popular la frase “salvado por la campana” ya que la gente se convence de la posibilidad de ser enterrados al ser dados por muertos tras un consumo excesivo de alcohol y se comienzan a construir ataúdes de seguridad con una campana para hacerla sonar en caso de despertar y estar enterrados. Y  debido a esta paranoia se establecen por primera vez las 24 horas de espera antes de enterrar a los difuntos.
Volvemos a preguntarnos, ¿por qué este gran consumo? Efectivamente la primera causa es el precio de la ginebra: es más económico que la cerveza y que cualquier comida por lo que todo el mundo puede permitirse al menos la primera copa… las siguientes se las tomarán aun no pudiendo permitírselo. La tasa de ingesta es tan grande que los problemas médicos y sociales son altísimos: la dependencia del alcohol hace que los ingresos se gasten en bebida, los problemas hepáticos hace que la esperanza de vida se acorte, los hombres abandonan el trabajo y las madres desatienden a la familia, aumenta la violencia y las agresiones sexuales en las calles de los barrios humildes…

Durante esos años es popular una canción, Gin Lane: callejón de la ginebra.

Ginebra, maldito demonio lleno de furia
que hace de la raza humana su presa
que entra en un trago mortal
y lejos vuela nuestra vida

Virtud y verdad en la desesperación
su rabia las hace huir
pero ama con atención infernal
el robo, el homicidio y el perjurio.

Maldita copa, que atrapa a los vivientes
Ese líquido contiene un fuego
que conduce su locura al corazón
y luego la guía en las venas

La ginebra fue culpada de todos estos problemas sociales, incluso es una de las razones que explicarían la elevada mortalidad de esos años, tan alta que supuso un frenazo en el hasta entonces vertiginoso aumento de la población de Londres. La cerveza, sin embargo, es vista en la época como una bebida más beneficiosa como queda claro en la ilustración que William Hogarth hace de las dos bebidas en sus grabados Beer Street and Gin Lane (1751).
Vemos a la izquierda Beer Street: artistas, actitud decente en los bebedores. Sin embargo a la derecha vemos en Gin Lane una madre dejando caer a su niño mientras su pierna muestra las manchas de la sífilis, mujeres dan ginebra a niños y ancianos, retiran en una carreta varios cadáveres...
Detalle de Gin Lane
Para poner fin a esta situación comienzan las regulaciones legales de la destilación, el comercio y el consumo de destilados. Los parlamentarios están muy preocupados por los problemas del alcoholismo y entre los años 1729 y 1751 aprueban ocho Gin Acts para tratar de remediar la situación. Los objetivos de estas regulaciones fueron cambiando con el tiempo pero de forma general se trataba de reducir el consumo de ginebra y, de paso, recaudar más impuestos para financiar las guerras.
La Gin Act de 1736 establece altas tasas a los destilados y prohíbe su comercialización en pequeñas cantidades. El resultado no fue el esperado: inmediatamente comenzaron las protestas y altercados en las calles por todo el país y se propagó la destilación ilegal. De hecho, incluso a pesar de la regulación, en 1742 se destilan 80 millones de litros lo que convierte el gin  en una auténtica epidemia.
El año 1750 se aplicó la “Tippling Act” (ley de la bebida). Esta vez la regulación fue más allá: se imponen altas fianzas para obtener una licencia de destilación, lo que de hecho limita el derecho a elaborar y vender ginebra a los grandes destiladores y comerciantes, los únicos capaces de pagar la licencia. Y para conseguir que sea efectiva esta vez se establecen altas sanciones a quienes destilan igualmente, se crea una red de vigilantes e informadores para denunciar a los destiladores y comercializadores fraudulentos junto a medidas para defender a los informadores de ataques, incluso se legitima a particulares para detener a vendedores ilegales de ginebra por lo que las pequeñas tiendas de ginebra desaparecen.  La aplicación de estas medidas fue tan estricta que su consecuenciafue inmediata: la ginebra se encarece dejando de ser accesible a las clases bajas y el consumo cae en un año hasta los 8 millones de litros.
Durante estos años se hace famoso el Old Tom, un tipo de ginebra cuyo origen está en la forma de comercializarlo. La venta se identifica con una figura negra de un gato en el portal de la vivienda. El propietario ha instalado un tubo desde su vivienda hasta el portal y, cuando el cliente deposita las monedas, sirve a través del tubo la ginebra. Estamos ante la primera máquina de vending.
Y en 1756 llega la puntilla: debido a las bajas cosechas se prohíbe la destilación de maíz entre los años 1756 y 1760, con lo que también se  promociona la importación de ron procedente de las colonias americanas. La elaboración de ginebra cae a mínimos, los precios suben mucho y el gin queda de nuevo reservado para las élites.

¿Qué beberán las clases bajas? La cerveza sustituirá rápidamente a la ginebra y gran parte de las gin shops pasarán a convertirse en tabernas.

¿Es éste el fin de la ginebra? Sabemos que no pero… ¿qué ocurre desde 1756? Pulsa en el enlace y descúbrelo ahora mismo.

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